El periodo inmediato al nacimiento es crítico para la salud de los corderos recién nacidos. Durante este tiempo, asegurar una recuperación temprana, una temperatura corporal estable y una adecuada higiene es esencial para la supervivencia y el desarrollo saludable de los animales. Un manejo atento durante estas primeras horas puede marcar una gran diferencia en el bienestar y el rendimiento a largo plazo del rebaño.
Un cordero recién nacido no es capaz de regular completamente su temperatura corporal por sí mismo, por lo que es importante monitorizar su estado lo antes posible. El se convierte en una herramienta precisa y rápida para verificar si el animal presenta hipotermia o fiebre. Gracias a su diseño ergonómico y medición exacta, el cuidador puede detectar cualquier anomalía y actuar con rapidez para proporcionar calor o asistencia médica si es necesario.
Por otro lado, mantener la salud de la madre también es clave, especialmente en el entorno de la ubre, que puede presentar lesiones o grietas tras el parto. La es un producto ideal para aplicar después del ordeño o tras el nacimiento. Esta crema ayuda a calmar la piel, favorece la cicatrización y proporciona una sensación refrescante que promueve el bienestar de la madre, facilitando una lactancia eficaz y segura para ambos.
La combinación de monitorización temprana del cordero y cuidados específicos para la madre permite establecer una base fuerte para la lactancia, reduciendo riesgos de enfermedades y fortaleciendo el vínculo entre el rebaño. Con herramientas médicas útiles y productos de cuidado dermatológico adecuados, se consolida un entorno de recuperación eficiente, saludable y respetuoso con todos los miembros del rebaño.