La protección respiratoria garantiza que no haya materiales peligrosos al inhalar aire. La protección respiratoria puede aplicarse de dos maneras: de forma dependiente o independiente. La protección independiente suministra aire limpio procedente de una fuente externa y la protección dependiente filtra el aire que se está inhalando.
Esta última categoría incluye las máscaras antipolvo. El nivel de riesgo del aire circundante puede dividirse en 4 clasificaciones.
Las mascarillas antipolvo son adecuadas para las tres primeras clasificaciones (P1, P2, P3); más allá de éstas, debe combinarse un filtro P3 con una mascarilla facial completa. Además de los distintos filtros, también hay variaciones en el grado de comodidad de las mascarillas antipolvo.
P1: Residuos inertes, humo y niebla que no provocan cambios en la estructura de las vías respiratorias.
Valor umbral > 10 mg/m3
P2: Residuos peligrosos, humo y niebla que pueden afectar a las vías respiratorias. Valor umbral entre 10 mg/m3 y 0,1 mg/m3
P3: Residuos, humo y niebla altamente tóxicos que pueden ser absorbidos por el torrente sanguíneo: partes de sustancias cancerígenas, partes de sustancias radiactivas, bacterias, virus, enzimas y esporas. Valor umbral <0,1 mg/m3.
La elección de la protección adecuada requiere un conocimiento concreto y especializado de la calidad del aire y de los materiales peligrosos presentes, así como de las distintas opciones de protección respiratoria. La protección respiratoria más adecuada depende de la naturaleza de la contaminación y de los riesgos para la salud asociados a ella. Si tiene alguna pregunta, póngase en contacto con nuestras oficinas de ventas.