El control de la humedad es clave para prevenir enfermedades en animales. Los microorganismos necesitan ambientes húmedos para sobrevivir y multiplicarse.
Mantener el establo seco y bien gestionado limita el crecimiento de patógenos y reduce el riesgo de enfermedades como la coccidiosis o la mastitis.
Una correcta gestión de la humedad mejora la salud animal, la higiene y el rendimiento de la explotación.
Los patógenos necesitan humedad para sobrevivir. Los polvos secantes ayudan a mantener el entorno seco y proteger la salud de los animales.
Cuando las vacas se acuestan en los cubículos, sus ubres pueden entrar en contacto con manchas húmedas que contienen bacterias, causando infecciones como la mastitis. Aplicar polvo secante en los cubículos mejora la salud de las ubres.
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