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La erisipela porcina, causada por la bacteria Erysipelothrix rhusiopathiae, es una de las enfermedades más antiguas y económicamente dañinas en la producción porcina. Se manifiesta tanto de forma aguda, como septicemia, como crónica, causando artritis y endocarditis, y es una causa frecuente de condena de canales. A pesar de su gravedad, la erisipela es fácilmente prevenible mediante una bioseguridad estricta, vacunación y un manejo adecuado.
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La erisipela porcina es causada por Erysipelothrix rhusiopathiae, una bacteria que a menudo reside en cerdos sanos, principalmente en las amígdalas. Se elimina mediante heces, saliva y secreciones nasales. La infección suele iniciarse al ingerir pienso, agua o heces contaminadas, o a través de heridas en la piel. Factores como el estrés y la inmunosupresión pueden desencadenar brotes clínicos en animales portadores.
La erisipela se propaga de múltiples maneras:
La bacteria puede persistir en el estiércol durante meses y es muy resistente a las condiciones ambientales, por lo que la higiene y el saneamiento son fundamentales en la prevención.
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La detección precoz es vital para controlar y tratar eficazmente la enfermedad. Preste especial atención a:
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Proteger a los cerdos de la erisipela requiere un enfoque integral que combine vacunación, bioseguridad y limpieza rigurosa. Es fundamental poner en cuarentena a los animales nuevos, controlar plagas y seguir estrictos protocolos de higiene. Además, la desinfección con productos efectivos como MS Megades Novo reduce la contaminación ambiental y el riesgo de reinfección.
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