Un buen comienzo es la base de un crecimiento sin problemas en los lechones. Los lechones jóvenes se someten a una serie de tratamientos en torno al tercer día de vida, como la inserción de marcas auriculares, el corte de la cola, la inyección de hierro y la administración oral de baycox. Estos tratamientos, aunque necesarios, causan estrés a los lechones y conllevan el riesgo de contaminación cruzada. Si no se llevan a cabo correctamente, pueden provocar un aumento de la mortalidad, una reducción del crecimiento y un incremento en el uso de antibióticos. Por lo tanto, es crucial realizar los tratamientos de forma higiénica y rápida para minimizar estos riesgos.
Para facilitar estos procedimientos y asegurar un manejo eficiente, se utiliza un carro de manipulación de lechones. Este carro permite tener a mano todas las herramientas necesarias, lo que facilita el trabajo del cuidador y asegura que pueda prestar toda su atención a los lechones en la paridera de cerdos. Contar con un carro de manipulación bien equipado ayuda a realizar los tratamientos de manera organizada y eficiente, reduciendo el estrés tanto para los animales como para el personal.
Además de los tratamientos mencionados, es importante mantener un . Asegurarse de que las herramientas y los materiales utilizados estén desinfectados y en buen estado es fundamental para prevenir infecciones y enfermedades. La higiene en la paridera y durante los tratamientos es clave para un desarrollo saludable de los lechones.
El cuidado adecuado de los lechones desde los primeros días de vida es esencial para su crecimiento y bienestar. Utilizar equipos adecuados, como el carro de manipulación de lechones, y realizar los tratamientos de forma higiénica y rápida, son prácticas cruciales para asegurar un buen comienzo y un desarrollo saludable de los lechones.