Las bolsas para cadáveres -a veces llamadas biobolsas, bolsas biodegradables o compostables- son muy útiles para una buena higiene. Microorganismos como bacterias y mohos acaban por descomponer estas bolsas para cadáveres.
Por eso, las bolsas no ejercen ninguna presión sobre el medio ambiente.Los cadáveres se almacenan en ellas para mantener limpio el entorno inmediato.Y eso reduce notablemente la posibilidad de infecciones o transmisión de enfermedades.
Estas bolsas biodegradables están disponibles en varios tamaños, de 30 a 240 litros.
Las bolsas biodegradables de 30 y 60 litros son prácticas para usar con cubos. Las versiones de 120 y 240 litros están especialmente diseñadas para barriles y contenedores con ruedas.
Las empresas de destrucción aceptan bolsas con cadáveres para su destrucción.